Toluca, Méx.- En el Estado de México la lucha por la igualdad entre mujeres y hombres ha logrado avances importantes, como la aprobación en el Congreso estatal de reformas para que la administración pública y autoridades auxiliares municipales apliquen el principio de 50 por ciento de espacios para mujeres, sostuvo Gretel González Aguirre al participar en el foro “Pasado y presente de los Feminismos en el Estado de México”.
Durante el foro, organizado como parte de las actividades por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se conmemora cada 25 de noviembre, González Aguirre añadió que si bien la entidad puede considerarse como punta de lanza a nivel nacional en la materia, aún faltan mucho por hacer, porque actualmente las mujeres ocupan el 35 por ciento de los espacios públicos.
Durante el foro, moderado por Margarita Vázquez Montaño, académica del Colegio Mexiquense; Ema Obrador Garrido Domínguez, abogada, activista feminista y fundadora de la Asociación Internacional de Mujeres Abrazando a México, A.C., destacó que el feminismo es colectividad, que no es el mismo feminismo el de mujeres indígenas, con discapacidad, afrodescendientes y otras, y que deben buscarse nuevas perspectivas, así como aprovechar espacios públicos para incidir desde dentro.
Alejandra Carmona Castañeda, coordinadora institucional de equidad y género de la Universidad Autónoma del Estado de México, afirmó que el sistema patriarcal segrega mujeres, pero también a los hombres que admiten la igualdad, y llamó a aprovechar las estructuras oficiales y las oportunidades sociales, económicas y educativas para seguir avanzando.
La politóloga Rocío Álvarez Miranda advirtió que el activismo puede ser aprovechado por oportunistas y cooptado por grupos de poder, sobre la utilización de víctimas y casos de violencia de género, y el riesgo de que se desdibuje cuando se vincula con otros temas.
Patricia Mireles Sosa, titular de la Unidad de Igualdad de Género de la Secretaría de Movilidad, señaló que hay un feminismo que va de la mano del activismo de la comunidad LGBTIQ+, que se nutre del estudio y no solo del activismo.
Belén Benhumea, de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México, se pronunció por más activistas en la administración pública, porque algunas que ahora están en sus espacios privados siguen reproduciendo prácticas patriarcales.

